A pesar que a
diario las mujeres son agredidas físicas y psicológicamente. El maltrato psicológico contra la adolescente por parte de su pareja se ha
convertido en algo totalmente normal y nos cuesta mucho trabajo reconocerlo.
Esto le pasa a una joven
universitaria llamada “Maritza” de 19 años, actualmente víctima hace más de
3 años por parte de su pareja. Según comenta al inicio de la relación no se daba cuenta
de este tipo de situaciones, ya que él era una persona muy atenta y respetuosa.
“Con el pasar de los años la relación se volvió más tóxica de lo normal. Ya no
era la persona de antes, me controlaba mucho, me celaba, me hacía escándalo
solo porque salía con mis amistades. Al principio, me pareció extraño todo ese
comportamiento, pero aún sentía que mis sentimientos hacia él eran tan grandes
que me llevaron a poder convivir con todo esto. Conviví por largo tiempo con
sus celos, bajo control excesivo, pensando que era por mi bien, pues pensaba que él me
quería. Incluso, llegue a desconectarme de las redes sociales porque él me lo
podía. Ahora me pongo a pensar en el
momento en que cambió todo, pero no sé cómo sucedió. Yo sé que esto ya no está
bien, todas los noches pienso ¿Es él hombre de mi vida? ¿Realmente quiero
formar una familia con él? ¿Qué pasará si el día que tengamos hijos esto
empeorará? Pero siempre llego a una misma pregunta ¿Entonces qué hago? Pues aún
lo sigo amando y no quiero perderlo”. Cometa
entre lágrimas Maritza.
¿Cuántas veces hemos oído “si nos
controlan o nos celan es porque somos importantes para ellos? ¿Cuántas mujeres piensan
que los insultos son completamente normales? ¿Cuántas mujeres callan porque no
desean perder a sus parejas? ¿Primera intimidad? ¿Amor? Esas interrogantes son
importantes para este tema.
La psicóloga especialista en
casos de adolescentes Milagros Bonce tiene un concepto preciso para este tipo
de maltrato “una ofensa verbal que hiere tu autoestima”. Existen varios
factores que dan inicio a estas agresiones: la inseguridad básica (el abandono
de un padre o madre durante los catorce primeros
años de vida), el abuso sexual, privación emocional (madre o padre que no
dedica el tiempo adecuado a sus hijos), la dependencia emocional (no dar la
libertad necesaria a sus hijos por temor).
Asimismo comenta que las mujeres
son conscientes que son víctimas, solo que no lo reconocen por temor a perder a
sus parejas. Por otro lado, nos dice que es muy difícil reconocer al agresor en
tiempos de enamoramiento, porque en esta etapa no perciben lo bueno o malo de
la pareja; sino hasta después de un tiempo. Pero existen ciertas señales para
poder percibirlas como: ser impulsivo, ser celoso, ser controlador.
La psicóloga recomienda que para
evitar estos casos es recomendable darse su lugar. De esta manera podrán evitar ser víctima de maltrato.
Para poder aceptar que están
viviendo una etapa de horror deben ser firmes en la decisión que hayan tomado y
llevar un tratamiento adecuado, solo así podrán salir adelante encaminando una
nueva etapa de su vida.
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